Medir el flujo y el caudal en ríos, canales y cuerpos de agua abiertos es fundamental para entender cómo se mueve el recurso hídrico y cuánta agua realmente está disponible. El flujo describe la velocidad del agua, mientras que el caudal representa el volumen total que pasa por un punto específico en un tiempo determinado. Ambos parámetros son esenciales para monitorear el comportamiento del río, anticipar cambios y tomar decisiones técnicas basadas en datos reales.
Determinar con sistemas de medición la cantidad de agua que fluye por un canal abierto es crucial para predecir la disponibilidad del recurso, evaluar el riesgo de crecidas y planificar la distribución del riego, además de apoyar proyectos de ingeniería, gestión de cuencas y protección de infraestructuras. Estas mediciones permiten conocer desde pequeñas variaciones diarias hasta eventos extremos que pueden poner en riesgo a comunidades y sistemas productivos.
En Mertind implementamos tecnologías de medición que funcionan mediante ultrasonido, presión, radar o medición de velocidad del agua, permitiendo obtener datos precisos incluso en condiciones difíciles como turbidez, corrientes variables o terrenos irregulares. Los sistemas pueden transmitir la información en tiempo real a plataformas digitales mediante telemetría, facilitando el análisis continuo, las alertas tempranas y una gestión más eficiente del recurso hídrico. Con información confiable, instituciones y proyectos pueden tomar decisiones oportunas y seguras en cualquier etapa del ciclo del agua.
El monitoreo de aguas superficiales —como ríos, canales abiertos, embalses, lagos y estuarios— es uno de los pilares más importantes de la gestión hidrológica. Medir correctamente la cantidad y la calidad del agua permite proteger comunidades, planificar riegos, administrar cuencas y anticipar eventos como sequías o inundaciones. Desde hace más de un siglo, este ámbito ha sido uno de los focos principales de la instrumentación hidrológica moderna, evolucionando desde los primeros molinetes manuales hasta las soluciones automáticas y remotas de hoy.
Las tecnologías actuales permiten medir niveles de agua mediante diferentes principios, como radar (sin contacto), burbujeo, presión o sensores sumergibles, lo que brinda opciones para cualquier tipo de entorno: desde ríos turbulentos hasta canales tranquilos o embalses profundos. Para determinar el flujo y el caudal, existen sistemas que calculan la velocidad del agua y el volumen que pasa por un punto, ya sea mediante equipos portátiles para aforos puntuales o instalaciones fijas que registran datos de manera continua. Esto es clave para conocer la disponibilidad del recurso, planificar riegos y evaluar el comportamiento de una cuenca en tiempo real.
En cuanto a la calidad del agua, las sondas multiparámetro permiten medir variables como pH, oxígeno disuelto, turbidez, conductividad, temperatura y más, ya sea de forma puntual o mediante monitoreo continuo sin presencia en sitio. Existen también sensores especializados capaces de medir nutrientes y otros parámetros críticos, esenciales para evaluar el estado del ecosistema, detectar contaminaciones y apoyar decisiones ambientales.
Toda esta información puede transmitirse automáticamente mediante telemetría, permitiendo que los datos lleguen a plataformas digitales, centros de monitoreo o sistemas de alerta temprana sin necesidad de visitas constantes al campo. Gracias a esta tecnología, las instituciones y proyectos cuentan con una visión completa y actualizada de sus aguas superficiales, mejorando la gestión del recurso, la seguridad y la planificación hidrológica.
El monitoreo de aguas subterráneas es fundamental para entender la salud y disponibilidad de los acuíferos. Medir el nivel del agua o la profundidad hasta la lámina freática permite identificar tendencias a largo plazo, como la disminución del recurso, la intrusión de agua salina, las variaciones estacionales, la recarga natural o artificial de acuíferos y el comportamiento general del agua potable que abastece a comunidades y sistemas productivos. Contar con estos datos es clave para una gestión sostenible del recurso hídrico y para anticipar problemas futuros.
Las tecnologías actuales permiten obtener información de manera automática y continua, gracias a sensores de presión, dispositivos de nivel sumergibles y equipos diseñados específicamente para pozos, piezómetros y estaciones subterráneas. Estos sensores pueden transmitir sus datos mediante sistemas de telemetría —ya sea por señal celular, radio o satelital— lo que reduce la necesidad de realizar visitas constantes al campo y permite un seguimiento en tiempo real del estado del acuífero. Esto significa ahorro de tiempo, recursos y una mayor precisión en el análisis de tendencias.
Para evaluar la calidad del agua subterránea, existen sondas multiparámetro compactas capaces de medir variables como pH, oxígeno disuelto, turbidez, conductividad, temperatura y más. También pueden incorporar sensores especiales para estudios con trazadores, permitiendo analizar la dirección y velocidad del flujo subterráneo. Con estas herramientas es posible realizar investigaciones detalladas, evaluar riesgos de contaminación y garantizar que el agua cumpla con los estándares necesarios para consumo humano, riego o uso industrial. En conjunto, estas tecnologías permiten una visión completa, clara y confiable del estado real del agua subterránea.
En Mertind ofrecemos soluciones de batimetría diseñadas para obtener información precisa sobre la profundidad y la forma del fondo de ríos, lagunas, embalses y canales. Este tipo de medición es fundamental para proyectos de ingeniería, gestión hídrica, control de sedimentos, planificación de dragados y monitoreo de infraestructura hidráulica. La batimetría permite saber con exactitud qué ocurre bajo la superficie del agua, facilitando decisiones técnicas basadas en datos reales.
Nuestras soluciones utilizan ecosondas especializadas, que envían señales acústicas hacia el fondo y calculan la profundidad según el tiempo de retorno de la señal. Dependiendo de las necesidades del proyecto, podemos trabajar con sistemas de un solo haz o de mayor cobertura, siempre integrados con GPS de alta precisión para generar mapas confiables del cuerpo de agua. Las mediciones pueden realizarse con embarcaciones convencionales o con plataformas autónomas para acceder a zonas complejas o de difícil navegación.
Mertind entrega sistemas completamente integrados: embarcación, ecosonda, GPS, software de adquisición y procesamiento, y capacitación para el correcto uso del equipo. Esto permite obtener resultados profesionales, rápidos y consistentes. Con estas soluciones, nuestros clientes pueden evaluar volúmenes, identificar acumulaciones de sedimentos, monitorear cambios en el tiempo y garantizar la seguridad y eficiencia de sus proyectos acuáticos.
Nuestro equipo técnico está listo para ayudarte a elegir la estación total que mejor se adapte a tus necesidades. Además, ofrecemos instalación, puesta en marcha, capacitación y soporte post-venta especializado.