La siembra de cultivos como maíz, soya, girasol o algodón exige máxima precisión en distancia, profundidad y densidad. Para lograrlo, en Mertind integramos sistemas electrónicos que automatizan la dosificación y garantizan una implantación uniforme en todas las hileras.
Estos sistemas combinan sensores, motores eléctricos y controladores inteligentes que ajustan la aplicación en función de la velocidad del tractor o la posición GPS. Pueden trabajar con mapas de prescripción, aplicar dosis variable en tiempo real y activar el corte automático de secciones para evitar solapamientos. Todo se gestiona desde una interfaz digital compatible con ISOBUS que permite monitorear rendimiento, alarmas y cobertura en tiempo real.
Entre sus ventajas destacan la uniformidad total de siembra, el ahorro de semillas y fertilizantes, menor intervención del operador, mayor rendimiento y la posibilidad de registrar datos para análisis posteriores. Con esta tecnología, la siembra en hilera se vuelve más precisa, eficiente y rentable, llevando la agricultura de precisión a su máximo nivel.